Querido amigo: En ausencia del
señor Mario Mercado, que firma en primer lugar los poderes y
credenciales de que he usado;. vuelvo a dar a usted cuenta de las
gestiones de que me encargaron la emigración política de Cuba y la
de Puerto Rico representadas por los presidentes y secretarios de
sus clubes.
En mi primera comunicación,
fechada en Nueva York, dije con que dificultades casi insuperables
me había encontrado. Ahora, desde Washington, digo a usted a fin
de que exprese y oficialmente lo comunique a quien haya lugar, que
la invasión de Puerto Rico por las armas norteamericanas tiene por
confeso objeto la anexión de la Isla; que en los preliminares de
paz se fija por los Estados Unidos la cesión incondicional de la
Isla como condición sine qua non de la paz; que todo lo que
de Mis gestiones aquí puedo esperar, es que la anexión no se
realice sino mediante un plebiscito; que, para prepararse a el,
debe ir restituyéndose a su país la emigración de Puerto Rico.
Por mi parte, cumplida mi misión,
decidiré de mi conducta ulterior, según mi deber.