Adobe Reader may be required to view files on this page.


This digitization project was funded by a grant from the National Endowment for the Humanities

 

 

EUGENIO MARIA DE HOSTOS’S TEXTS WRITTEN in NEW YORK- INTERVIEWS WITH THE AMERICAN PRESS

 

 

The Evening Post, Nueva York, enero 1999

 

 

E.M. Hostos, presidente de la Comisión de Puerto Rico, ayer regreso a Nueva York proveniente de Washington con otros miembros de la Comisión, luego de haber sido tratados "con gran gentileza y consideración" por el presidente McKinley, el secretario Hay, el secretario del Tesoro Gage y otros miembros del gabinete con quienes se entrevistaron. Esta Comisión fue seleccionada, mediante asamblea, por personas procedentes de


 

458


 

 

varios distritos de Puerto Rico y llegó a este país con el propósito de "arreglar los términos de la anexión", esto es, protestar en contra de la anexión de la Isla por no haber sometido previamente este asunto a los puertorriqueños. El doctor Hostos y sus correligionarios llegaron a Nueva York poco después de la Navidad, pasaron poco tiempo aquí y luego, se dirigieron a Washington en donde permanecieron durante dos semanas.  Aparentemente, todos están bien satisfechos con lo que lograron.

"El Presidente fue prácticamente considerado en su acogida hacia nuestros deseos concernientes al arreglo del asunto monetario de Puerto Rico -sena16 Hostos hoy. "Retiró la resolución que fijaba el valor de la moneda, estableciendo toda materia de cambio para nuestra consideración, y no lo firmó hasta que dimos nuestro consentimiento. Es una medida buena y justa casi la misma que propusimos en nuestro informe sobre la moneda en Puerto Rico. No podíamos sino aceptarla".

 

"~ Que otros asuntos se consideraron?"

 

"Mayormente, la expectativa de que nuestro pueblo sea consultado cuando el statu quo post bellum haya transcurrido. El Presidente, a quien se Ie leyó, lenta y claramente, esta parte del discurso, siendo como era, nuestro interés primordial, manifestó estar de acuerdo al asentir con su cabeza. Pero la aprobación del Presidente no es suficiente para convocar a los puertorriqueños a un plebiscito; el derecho de otorgar ese privilegio esta en el Congreso. Debemos apelar al Congreso lo mas pronto posible, y estamos confiados de que a nuestro pueblo no se Ie negara ese privilegio de manifestar si es su deseo O no el estar gobernados por extraños. Sólo en esta forma puede salvarse la dignidad del país.

Los puertorriqueños quieren ser tratados como personas y no como a un rebano de ovejas. Los rebaños se llevan de redil en redil, pero las personas deben de ser consultadas antes de que surja un cambio de dominio sobre ellos. Lo que pedimos lo hacemos en nombre de un derecho que nunca ha sido ignorado


 

459


 

 

por parte de los americanos. Pienso que no lo ignoraran ahora. Hoy día, vemos un espectáculo hermoso y esperanzador -una cruzada anti-expansionista que no es mas que una condena hacia una anexión forzada.

 

"~Los puertorriqueños quieren la independencia?"

 

"En lo que a mi respeta, no quiero nada menos que la independencia. Pero no estoy aquí para adelantar un deseo personal -solo para conservar la dignidad de mi país. Hasta el momento, las personas nunca habían sido consultadas con relación a nada; las clases dominantes han hecho con el pueblo lo que han querido. Por lo tanto, el plebiscito será favorable ala anexión porque ese es el deseo de los terratenientes, comercian­tes y profesionales de la Isla, a quienes las clases menos privilegiadas seguirán. No hay duda del resultado. Sin embargo, espero que la historia no diga que Estados Unidos trato a Puerto Rico como a un animal. Dicho trato iría en contra de su historia e instituciones".

 

 

460

 

 

Top

 

<<Previous