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This digitization project was funded by a grant from the National Endowment for the Humanities

 

 

EUGENIO MARIA DE HOSTOS’S TEXTS WRITTEN in NEW YORK- SPEECHES

 

1. Los primeros pasos l63

 

 

 

Compatriotas:

 

Os doy las gracias por esas aclamaciones cariñosas; pero no es hora de aclamaciones. Es hora de meditación austera, y he venido a rogaros que meditéis conmigo.

A fin de que la imaginación y el sentimiento no improvisen, he pesado en mi conciencia de patriota las palabras que he escrito expresamente para que cada una pese en vuestra razón lo que en la mía han pesado las ideas que ellas expresan.

Alos cuatrocientos cinco anos de una tiranía en que el abuso de la fuerza comenzó la obra que consumo el desprecio, la mas infortunada de las sociedades antillanas se encontró de la noche a la mañana con un orden nuevo: la pobre patria nuestra, que se había acostumbrado ala ignominia del componte y a la ignominia mayor del desprecio con que trataban los Ministros de España, cuando aseguraban "en Puerto Rico se puede hacer todo con la mayor impunidad", la pobre patria nuestra no daría crédito a sus ojos, no lo daría todavía a su contento, al pasar inopinadamente del orden de la injusticia al orden del derecho: Dormida en la esclavitud, se despertaba en la libertad. Y fue tan buena, que no tuvo ni una sola palabra de venganza y solo

 

163. Este trabajo fue publicado originalmente como parte del Apéndice en OC­39, Madre-Isla, vol. V, pp. 341-344 con la siguiente nota al calce: "Discurso leído en la Asamblea de la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano en Chimney Corner Hall, Nueva York, el2 de agosto de 1898",

 

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encontró en su corazón las voces de la gratitud: "¡Vivan los americanos! ", y la voz de su siempre viva esperanza: "i Viva Puerto Rico Libre!"

Cuando se escriba la historia de España en nuestra Borinquen, y se describa la perdida de fuerzas morales que fue debilitando una por una hasta que llego a mutilar en Puerto Rico el alma human a amputando la dignidad y preparando la virilidad del puertorriqueño, tal vez se piense que ese pendón no fue pendón, sino la ultima prueba de la tiranía a que la triste isla estaba sometida: no se vengaba, porque todavía tenia miedo. Así mueren las tiranías; así la de Tiberio en Roma cesárea; así la del doctor Francia en Paraguay.

Pero si bien pensamos, nunca mayor venganza, nunca mayor castigo de la tiranía: basto que nuestros hermanos del norte llegaran a Ponce, para que el mundo entero supiera que España había acabado en Puerto Rico.

 

 

Resoluciones l64

 

Primera. Que se nombre una Comisión permanente en Nueva York, con el objeto de asesorar a los miembros del Congreso y a la prensa de los Estados U nidos en todos los asuntos relacionados con las instituciones, leyes, orden económico y porvenir de Puerto Rico. Esta Comisión constara de cinco miembros, dos de los cuales serán necesariamente norteamericanos.

Segunda. Que se nombre una Comisión de cinco miembros que vaya a Puerto Rico a convenir con los hombres representativos del país en las bases de una asociación que ayude al nuevo

 

164. En OC- 39, este texto aparece precedido de la siguiente oración: "Después de leído ese discurso, Hostos pidió a la Mesa que hiciera leer las resoluciones siguientes:". De otra parte hemos localizado en la Colección Josefina del Toro Full adosa, Sala de Libros Raros de la Biblioteca José M. Lázaro de la U.P.R., Recinto de Rió Piedras, un manuscrito original de Hostos que aparenta ser el borrador de este texto y que presentamos a continuación.


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Gobierno de la Isla en el estudio de los medios y recursos necesarios para el establecimiento y conservación de instituciones docentes, económicas, políticas y sociales, que desde luego puedan influir en la educación del pueblo, en el mejoramiento de la salud publica, en el enaltecimiento de la dignidad individual y colectiva, en la reforma de las costumbres y en la remoción de los obstáculos que el coloniaje haya po dido oponer allí a la civilización.

Tercera. Que de los fondos de la Delegación se envíen al doctor Betances, el patriarca del patriotismo de Puerto Rico, los

 

Resoluciones presentadas por E.M. Hostos a la Asamblea Puertorriqueña en 2 de agosto de 1898.

 

l' Que se mantengan unidos en una asociación los emigrados políticos de Puerto Rico: Que la Asociación se denomine "Liga de Patriotas Puertorriqueños": Que el objeto social de la Liga sea mantener la unión, disciplinar el carácter y preparar a los coaligados para la practica de las libertades que han contribuido a hacer efectiva en el nuevo régimen de la Madre Isla: Que el favorecer el propósito de los que desean la constitución de la Republica de Puerto Rico bajo el protectorado temporal y con la alianza indefinida de los Estados U nidos: Que del seno de la "Liga" se nombre una comisión de 5, que asuma la representación de los coaligados en sus asambleas generales y particulares, así como en todos aquellos actos que tengan por objeto el asesorar a los legisladores y la prensa de los E.U. en todos los asuntos relacionados con las instituciones, leyes, organización política, orden económico y porvenir de Puerto Rico.

Segundo, que se delegue con poderes amplios [aparece tachado "suficientes"] a un miembro de la Liga para que vaya en representación de ella a Puerto Rico, a fin de convenir con los actuales hombres representativos de la Isla en los medios oportunos para sacar partido de la nueva situación para que con ello [aparece tachado lo siguiente... "Las bases de una asociación] ayude al nuevo gobierno del país en el estudio de los medios y recursos necesarios para el establecimiento y conservación de instituciones docentes, económicas, políticas y sociales, que desde luego puedan influir en la educación del pueblo, en el mejoramiento de la salud publica, en el enaltecimiento de la dignidad individual y nacional, en la reforma de !as costumbres y en la remoción de los obstáculos que el coloniaje haya podido oponer allí a la civilización.

Tercera: Que de los fondos de la Delegación se envíen al Dr. Betances, el patriarca del patriotismo en Puerto Rico, los que se estimen necesarios para que se vuelva cuanto antes a la patria. [Todo este párrafo aparece tachado en el manuscrito].

Cuarta [aparece tachado, en su lugar aparece el30.] : Que conste en el acta de esta asamblea 0 la expresión del dolor de los puertorriqueños por la defunción del patriota cubano de origen puertorriqueño de reflexión, Francisco Javier Cisneros.

Quinta (aparece tachado, en su lugar 4a.): Que se de un voto de gracia al Delegado de la Sección puertorriqueña del Partido Revolucionario de Cuba, por la dignidad de su conducta 0 en las negociaciones intentadas por el en Washington, por ofrecerle los servicios del Directorio.

Sexta (tachado, aparece 5a.): Que se dirija al general Miles una nota de agradecimiento por la prudencia, la benevolencia y el tacto con que ha empezado a representar en Puerto Rico el poder y la dignidad del pueblo y el gobierno de los E. U.

Séptima (tachado aparece 6a.): Que se dirija a la prensa de los E. U. un mensaje de expresión de gracias por la cariñosa justicia que hace al buen pueblo de Puerto Rico, eludiendo al mismo tiempo toda comparación con el bueno, digno y heroico pueblo de Cuba, por cuya ejemplar conducta sentimos la misma ardorosa admiración que el generoso pueblo de los E. U. no ha ocultado al mundo.

 

 

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que se estime necesarios para que vuelva cuanto antes al país.

Cuarta. Que se arbitren los medios necesarios para que la Delegación, aprovechando el vapor de su propiedad que Ie obsequio el patriota antillano Cisneros, ayude a repatriarse a los emigrados políticos de Puerto Rico.

Quinta. Que, una vez usado con ese destino, el vapor sea puesto a disposición de la Comisión reformadora de Puerto

Rico, a fin de que lo utilice en beneficio de la educación publica.

Sexta. Que conste la expresión de dolor y de la gratitud de la emigración política a de Puerto Rico por la muerte del patriota antillano, cubano de origen y puertorriqueño de educación, F J. Cisneros.

Séptima. Que se de un voto de gracias al Presidente de la Delegación puertorriqueña por la dignidad de su conducta en las negociaciones intentadas por el en Washington para poner a disposición del Gobierno federal los servicios de la Junta.

Octava. Que se dirija al Presidente de los Estados U nidos una solicitud en que, expresándole la gratitud del pueblo puertorriqueño al americano por el beneficio que Ie ha hecho al libertarlo de la dominación española, se Ie inste a que interceda en favor del general Juan Rius Rivera.

Novena. Que se dirija al general Nelson A. Miles una nota de agradecimiento por la prudencia, la benevolencia y el tacto con que ha empezado a representar en Puerto Rico el poder y la dignidad del pueblo y el Gobierno americano.

      Décima. Que se dirija a la Prensa norteamericana un mensaje de expresión de gracias por la cariñosa justicia que hace al buen pueblo de Puerto Rico, eludiendo al mismo tiempo toda comparación con el bueno, digno y heroico pueblo de Cuba, por cuya ejemplar conducta sentimos la misma ardorosa admiración que el generoso pueblo de los Estados Unidos no ha ocultado al mundo.

Undécima. Que, habiendo terminado con la ocupación de Ponce por el general Miles, la época revolucionaria de Puerto Rico; y conviniendo a los dos pueblos, el americano y el puertorriqueño, que las relaciones entre ambos sean lo mas amistosas y fraternales, se disuelva la Junta, no porque ella sea ni intente

 


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ser ni pueda ser un obstáculo para los propósitos del Gobierno americano en Puerto Rico, sino porque la Asamblea reconoce la inutilidad de la Junta Revolucionaria por el mero hecho de sustituirla con la Comisión Asesora y con la Comisión Reformadora que las resoluciones primera y segunda han fundado y que tienen por objeto concreto el sustituir con un régimen de evolución necesario el de revolución ya innecesaria.

 

 

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